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lunes, 20 de diciembre de 2010


Alimentacion Del Jilguero Y Nidificacion
ALIMENTACIÓN.-

Como ocurre con los demás Carduelinos y Fringílidos, los Jilgueros mantienen a lo largo de su vida una alimentación mixta, compuesta de semillas, brotes vegetales e insectos. Las semillas de cardo, son, sin embargo, la base principal de su dieta. La especial preferencia por la familia de plantas compuestas de Cynara cardunculus, la anatomía y estructura de su pico, de su lengua y de su boca para extraer, pelar y triturar las semillas de los capítulos de casi todos los cardus, rodeados de peligrosas brácteas espinosas, es la que le ha valido ser el prototipo de todos sus parientes y semejantes, los Carduelinos. De ahí la denominación taxonómica de Carduelis carduelis (“comedor de cardos”).

No obstante, también se alimenta, como ya se ha dicho, de otras muchas semillas de plantas compuestas, como Centauria, Alsine, Ulmaria, Diente de león, Verdolaga y otras gramíneas. En la época de brotación y floración de Olmos, Alisos, Abedules y otros árboles frutales, también come sus yemas y partes tiernas.

La captura y consumo de insectos vivos la reliza, especialmente, entre los meses de abril y junio, coincidiendo con el período de celo y crianza de los polluelos, los cuales precisan para su crecimiento y desarrollo, una dieta más rica en proteínas. Entre los insectos elegidos figuran, principlmente,huevos, larvas, y pupas de moscas, moquitos, mariposas, pequeños escarabajos, grillos y saltamontes.

Los alimentos los suministra, principalmente el macho, que los destina a la hembra y a los polluelos, regurgitándolos, ya predigeridos en el interior de su buche. La hembra se afana, mientras tanto, en la incubación de los huevos, calentar y cuidar las crías y reparar y limpiar de heces y suciedad del interior del nido.

El Jilguero precisa constante e impertivamente de agua limpia para beber y para sus baños, lo que suele llevar a cabo cada día dos veces, como mínimo, fuera de las horas de más calor, cosa que conocen bien los “pajareros”, que aprovechan mañanas y atardeceres, para capturarlos y enjaularlos.

NIDIFICACIÓN.-
En la mitad Sur y Sureste de la Penísula Ibérica, con buen tiempo, los Jilgueros comienzan a hacer su primer nido en la última semana de marzo, viéndose ya algunos pollos revoloteando junto a sus padres, en la segunda semana de abril. En árboles resguardados del frío y del viento del norte, en huertos y parques, a mediados de abril ya existen gran cantidad de hembras incubando, pero en la parte Centro y Norte la inmensa mayoría de ellas no empiezan a hacer el nido hasta pasado el día 15 del mes. El motivo principal es que el nido debe estar bien oculto y abrigado y hasta las fechas indicadas, árboles setos y arbustos de hoja caduca – que son sus preferidos – no suelen estar cubiertos.

Así, el nido del Jilguero, tanto por su diminuto tamaño como por su perfecto camuflaje, es muy difícil de encontrar y sólo el piar de los polluelos nos orienta para llegar hasta él. El nido suele estar construído en una horquilla formada en las ramas más altas de almendros, manzanos, perales, albaricoqueros, parrales y otros frutales, pero también le gusta mucho anidar en cipreses y abetos de parques y cementerios, no despreciando, como ya hemos dicho, arbustos tupidos y setos de linderos. Algunos nidos construídos en viejos cipreses, olmos y abetos, alcanzan alturas de 12 metros, pero generalmente la altura media oscila entre 2 y 4 metros.

Los nidos de Jilguero están artísticamente construídos con delicados materiales que la hembra adhiere a las ramas elegidas y que entreteje con gran destreza. Es, en realidad, una compacta aglomeración de finas raíces, líquen, fibras secas y suaves de gramíneas, cerdas, lana y pelufas vegetales. Su interior está forrado con pelo, lana, pelufa y telarañas...¡Una obra de la más bella arquitectura artística!.

PUESTA E INCUBACIÓN.-
La puesta consta de 4 o 5 huevos blancos - que pasan a un tono azulado al desarrollarse el embrión –, moteados de manchas de color marrón oscuro, violeta o rosáceo, que suelen concentrarse en la parte más ancha.Algunos huevos poseen sólo el color blanco-azulado básico, sin mancha alguna. Exiten puestas de 6 huevos (raramente 7), siendo, casi siempre en estos casos, inviable el desarrollo y crianza de todos los polluelos. El tamaño oscila entre 165 por 125 mms., de media y 170 por 130 mms., de extremos.

Tras la puesta del primer huevo, las hembras suelen descansar un día, para seguir poniendo un huevo cada día siguiente hasta terminar de ponerlos todos. Una vez puesto el tercer huevo, las hembras adquieren un estado febril (“se quedan cluecas”) que les mantiene empollando los huevos de forma constante durante trece días. El macho le trae el alimento al nido mientras se mantenga el estado febril, que suele durar unos 20 días.

1.10.- CRIANZA DE LOS POLLUELOS.-
Al decimotercer día del comienzo de la incubación, nacen los polluelos, cubiertos por un tupido plumón de color gris oscuro. Nada más nacer, piden insistentemente alimento, abriendo totalmente el pico y mostrando bien visible el interior de la boca y la garganta, viéndose nítidamente el color rojo de ambas, el violeta del paladar y el amarillo cremoso de las comisuras hinchadas del pico.

Los polluelos permanecen en el nido un período de tiempo que va de 13 a 17 días. Mientras tanto, ambos progenitores los alimentan incansablemente con una mezcla de semillas tiernas, pequeños insectos, sus huevos y sus larvas. Dicha mezcla es regurgitada en el interior de la garganta, que los pollos tragan vorazmente. En agosto, ya volanderos, los pollos se agrupan en pequeños bandos, siendo aún cebados por sus padres durante 8 días más

Los Jilgueros hacen de dos a tres nidadas al año, siendo bastante frecuente que se malogre la primera de ellas. Las causas suelen ser por falta de calor en el nido, por las habituales lluvias del mes de abril y por las fumigaciones con insecticidas y pesticidas que los agricultores hacen en los campos de cultuvo por esas fechas. Los pollos nacidos de la primera nidada son los más buscados por los aficionados a cultivar su canto, a los cuales les llaman “mayeros”.

1.10.- MIGRACIÓN.-
El Jilguero es considerado como un ave migradora parcial. Los nacidos y criados en zonas norteñas invernan siempre en terrenos más al sur, alcanzando incluso, África del Norte y Oriente Próximo y regresando a sus lugares de orígen para anidar y reproducirse.

En Iberia los Jilgueros nidificantes emprenden un viaje lento y errático que se inicia ya en agosto. Los procedentes del Centro y Norte de Europa llegan a la Península en grandes oleadas. En invierno, las Islas Británicas se quedan prácticamente sin Jilgueros, los cuales llegan a España costeando el litoral atlántico francés y concentrándose principalmente en Cantabria, La Rioja, Meseta Central, La Mancha y Andalucía. Estos Jilgueros que llegan costeando el litoral francés, no ocupan el Levante ni el Nordeste de la Península Ibérica.

Los migrantes otoñales e invernales que llagan a la zona Nordeste y Sureste no pertenecen a la raza Carduelis britannica, sino a las subespecies procedentes del resto del Continente. A estos Jilgueros se les reconoce por su mayor tamaño, sus colores más vivos, el pico más largo y la cabeza más grande (“cabezones”).

En octubre, el paso de Jilgueros por el Estrecho de Gibraltar hacia África, junto a otras aves, es un espectáculo inolvidable para ornitólogos y aficionados. Junto al Pardillo, el Jilguero es, entre todos los Fringílidos europeos, el migrador invernal más abundante en el Norte del Magreb. En primavera, de marzo a abril, el paso por la costa mediterrána peninsular hacia el Norte, es contínuo, volando muy bajo, casi a ras del suelo, evitando así los fuerte vientos.

Articulo de jose Alabarce

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